Hay una leyenda urbana que dice que hasta que pasó por las manos de los publicistas de una conocida marca de refrescos, la ropa de Papá Noel era de color verde. Pero no es exactamente así. La ropa de Papá Noel no tenía ningún color definido. A veces era de color azul, otras verde y otras de color rojo y blanco. Lo único que hicieron los ilustradores de esa conocida marca fue usar el traje del color que más les convenía según sus colores corporativos. Y luego, la publicidad y las ganas de creer en historias extrañas hicieron el resto.