En un huerto, sea grande o pequeño, en la ciudad o en el campo, hay una cosa que no puede faltar: las plantas aromáticas. Y no sólo porque podrás usarlas en tus platos, o porque sean muy fáciles de cultivar. La principal ventaja es que son un método natural para ahuyentar algunas plagas. Por ejemplo, si tienes tomateras, prueba a plantar con ellas algo de albahaca que, además de ahuyentar al pulgón, incrementa la calidad y producción de los cultivos. Infórmate en tu centro Jardinarium de las mejores asociaciones.