En primavera brota por fin todo lo que has estado preparando, pero también aparecen con fuerzas renovadas las malas hierbas y las plagas.

   La floración del jardín está en todo su esplendor, todo lleno de color y rebosando vida por todos sus rincones. Y el huerto está también en plena actividad. Es una época realmente explosiva, pero hay algunas cosas que no puedes olvidar si quieres que todo siga así de bien y que en el momento indicado tengas una buena cosecha. Por ejemplo, el agua. No te olvides que ahora tus plantas empiezan a necesitarla mucho más.

    Piensa que la primavera no llega sólo para tus plantas, también llega para  las plagas, que están ahora muy activas. Vigila tus plantas y, en cuanto veas el menor signo de ellas, actúa. Claro que también puedes tomar medidas preventivas y naturales, como por ejemplo plantar satureja en el huerto, una planta que ahuyenta a los pulgones. Otra tarea que conviene hacer es eliminar las malas hierbas antes de que semillen, lo que facilitará la misma tarea en el futuro.

    Si tienes frutales y los ves muy llenos de fruto en desarrollo, es un buen momento de descargarlos. Y a principios de primavera es cuando puedes plantar las coníferas y los setos que te ayudarán a conseguir intimidad en el jardín.