Es mejor prevenir que curar. Así lo afirma la sabiduría popular, y en el caso del jardín podemos aplicar la misma máxima. Para evitar problemas de plagas y enfermedades en tus plantas, lo mejor es realizar estos sencillos tratamientos preventivos: elimina las hojas marchitas de la planta, retira del suelo los restos vegetales e intenta mantener una humedad controlada que no pudra las raíces. Son tareas muy sencillas, pero son necesarias tanto en el jardín como en el balcón o la terraza, y te aseguramos que los resultados se notan en la salud de tus plantas y árboles.