Si quieres llenar el interior de tu casa de plantas pero no dispones de mucho espacio, un jardín vertical es una gran opción.

Seguro que alguna vez has visto un jardín vertical cubriendo la fachada de un edificio. Es un efecto realmente espectacular, pero estos gigantescos jardines verticales no son los únicos que se pueden crear. Tú también puedes tener el tuyo dentro de casa. Y basta con disponer de un pequeño espacio.

Si vienes a nuestros centros Jardinarium, te aconsejaremos sobre las distintas opciones que tienes según el espacio del que dispongas: desde una pared hasta una pequeña ventana.

Por poner solo algunos ejemplos, en una ventana puedes poner una barra de lado a lado, y colgar de ella pequeñas macetas con hiedra, helechos, potos o las clásicas cintas. Las mismas macetas se pueden poner en estrechas bandejas que cuelgan directamente del techo, o en estructuras metálicas con grapas que se ajustan a casi todos los tamaños de ventanas.

Y si tienes una mesa de trabajo delante de una pared, ¡conviértela en un jardín vertical y disfruta de la naturaleza también mientras trabajas!